Bob Dylan describe Tempest, su álbum número 35 que se publica el próximo 11 de septiembre, como un disco donde “todo vale y basta que creas en él para que tenga sentido”. Pero Bob avisa que no es el disco que se propuso hacer desde el principio. “Yo quería hacer algo más religioso”, asegura, “pero simplemente no tenía suficientes canciones religiosas”.
El disco fue grabado en el estudio de Jackson Browne en Los Ángeles con la banda de gira de Dylan - el bajista Tony Garnier, el batería George G. Receli, al steel guitar Donnie Herron, y los guitarristas Charlie Sexton y Kimball Stu -, así como David Hidalgo en la guitarra, el violín y el acordeón.
Hemos escuchado algunas de las canciones: Tin angel es una historia devastadora de un hombre en busca de su amor perdido, la triste Soon after midnight parece que trata también sobre el amor, pero bien podría ser sobre la venganza y en Pay in blood escuchamos a un oscuro Dylan repitiendo “Puedo pagar en sangre, pero no con la mía”. También hay una que se llama Roll on, John, un sentido homenaje de Dylan a su amigo John Lennon.
La pista que da título al disco es una canción de casi 14 minutos de duración sobre la catástrofe del Titanic. Por ella desfilan figuras históricas incluso Leonardo Di Caprio. “Ah sí, Leo”, ha reconocido Dylan a ROLLING STONE. “Creo que la canción no sería la misma sin él. O la película”. “La gente va a decir que no es una canción muy veraz”, continúa Dylan. “Sin embargo, un compositor no se preocupa por la verdad. Lo que le importa es lo que debería haber sucedido, lo que pudo haber pasado. Esa es la verdad del escritor. Es como cuando la gente que lee las obras de Shakespeare, pero nunca ha visto una obra de él”.
La mención de Dylan a Shakespeare plantea una pregunta. La última obra del dramaturgo también se llamó The Tempest y algunos ya han preguntado: ¿Está este disco de Dylan concebido como su último trabajo, ahora que tiene 71 años. Dylan sale airoso de la pregunta: “Lo de es Shakespeare se llamaba The Tempest y mi disco simplemente Tempest. Se trata de dos títulos muy diferentes”.
¡Hola a todos!
La recomendación de esta semana es el magnífico álbum "Highway 61 Revisited", de Bob Dylan.
Highway 61 Revisited es el sexto álbum de estudio del músico estadounidense Bob Dylan, publicado por Columbia Records en 1965.
Supone el primer álbum de Dylan en ser grabado de forma completa con una banda de rock, después de experimentar con nuevos sonidos en Bringing It All Back Home. Es comúnmente denominado como una muestra del periodo de "hombre joven y enfadado" en la carrera de Dylan, al estar conformado en su mayoría por composiciones de naturaleza acusatoria y con sonidos rudos y altos.
Con éxitos como "Like a Rolling Stone" y "Ballad of a Thin Man", es considerado como uno de los mejores álbumes en la carrera del músico y uno de los más influyentes en la música contemporánea. El propio Dylan comentó al respecto: "No voy a ser capaz de hacer un disco mejor que aquel... Highway 61 es demasiado bueno. Hay mucho material en él que yo mismo escucharía".3
Highway 61 Revisited alcanzó el puesto #3 en las listas de Billboard y el #4 en el Reino Unido, mientras "Like a Rolling Stone" alcanzó el puesto #2 en las listas americanas y el #4 en las británicas.4 Asimismo, se sitúa en el número uno de la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos, elaborada por la revista musical Rolling Stone.5 Por su parte, Highway 61 Revisited figura en el puesto #4 de la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.
Highway 61
Highway 61, en español Autopista 61, también llamada "Blues Highway",7 se extiende desde Nueva Orleans, Luisiana, hasta Memphis, Tennessee, así como desde Iowa hasta la frontera con Canadá, pasando por Duluth, Minnesota, lugar de nacimiento de Bob Dylan.8+ Es frecuente su referencia en canciones de blues, notablemente en "61 Highway", de Mississippi Fred McDowell. Por su parte, Robert Johnson se ha referido al cruce entre la Autopista 61 y la 49 como el lugar en el que vendió su alma al diablo. Elvis Presley creció en un barrio construido en las cercanías del lugar, mientras que Martin Luther King, Jr. fue asesinado en la terraza de un motel cercano a la Autopista 61.10
"Muchas personas importantes en la cultura americana cruzaron esa autopista y ese río", comentó Robert Shelton a la BBC. "Y en su juventud Dylan cruzó esa carretera. La autopista 61 es, creo, un símbolo de libertad, un símbolo de movimiento, de independencia y una oportunidad para largarse de una vida que no quería en Minnesota."
Mientras "Like a Rolling Stone" fue completado a mediados de junio de 1965, el resto del álbum fue grabado con un productor diferente, Bob Johnston, durante cuatro días de sesiones de grabación que tuvieron lugar tras la aparición de Dylan en el Newport Folk Festival de 1965. Las sesiones produjeron, asimismo, el siguiente single de Dylan, "Positively 4th Street", no incluido en el álbum.
Newport Folk Festival
Antes de que Dylan grabara las canciones e incluso antes de componerlas, realizó una histórica aparición en el Newport Folk Festival, tocando dos sets. El primero de ellos fue un set acústico interpretado en la tienda de un compositor el sábado por la tarde.
En el segundo set, Dylan se acompañó de una banda de blues eléctrica, con una mezcla de aplausos y abucheos por parte del público. Dylan abandonó el escenario tras interpretar tres canciones. Los abucheos procedían en su totalidad de seguidores de la música tradicional folk que criticaron a Dylan en el mismo momento en que se colgó la guitarra eléctrica. Otras fuentes señalan que las quejas se produjeron básicamente por el pobre sonido y por el corto set. Aún así, Dylan volvió a aparecer en el escenario para cantar dos canciones mejor recibidas que las anteriores, "It's All Over Now, Baby Blue" y "Mr. Tambourine Man".
Tras la crítica suscitada por el set eléctrico, el nuevo estilo de Dylan provocó fuertes debates en torno a la música folk.Según Andy Gill, "los viejos folkies estaban demasiado ocupados cantando 'The Times They Are a-Changin'' como para enterarse de que los tiempos en realidad habían cambiado".
Sesiones de grabación
Entre 1964 y 1965, Dylan escribió Tarantula, una novela que no fue publicada hasta 1971. Al menos, un extracto del libro sirvió como fuente para componer una canción. Tal y como Dylan reconoció en 1966: "Me encontré a mí mismo escribiendo esta canción, esta historia, esta larga pieza de vómito de unas veinte páginas, y después tomé "Like A Rolling Stone"... Después de escribirla, no estaba interesado en escribir una novela".
El manuscrito original de veinte páginas ha sido descrito por su biógrafo Clinton Heylin como "una masa deforme de palabras cuya dirección es incierta." Después de ser reescrita en diez páginas, "no se llamaba de ninguna manera", recalcó Dylan, "sólo una cosa rítmica en papel, dirigido en alguna dirección que era honesta".
Cuando Dylan recuperó las fuerzas para grabar un nuevo álbum, él y Tom Wilson juntaron a cierto número de músicos para conformar una banda. Para la guitarra principal, Dylan reclutó a un viejo conocido, Mike Bloomfield. En 1965, era guitarrista principal en la banda de blues de Paul Butterfield, valorada por los críticos dentro del género del blues. Dylan contactó con Bloomfield y le invitó a Woodstock, Nueva York. "Por entonces no tenía una funda para guardar la guitarra", reconoció Bloomfield, "sólo mi Fender Telecaster. Y Bob me llamó y me citó en la casa donde vivía... me dio esas canciones, 'Like A Rolling Stone', y todos esos temas de Highway 61 Revisited, y me dijo: 'No quiero que toques ese plomo estilo B.B. King, nada de estereotipos del blues, quiero que toques cualquier otra cosa.' De modo que tonteamos y finalmente toqué lo que quería".
Días después, el 15 de junio de 1965, Dylan organizó una sesión de grabación en el estudio A de Columbia en Nueva York. De forma adicional, Dylan y Wilson reclutaron al pianista Frank Owens, al bajista Russ Savakus y al batería Bobby Gregg. También presente estuvo Al Kooper, un joven músico invitado por Wilson para observar.
Dylan y su banda grabaron tres canciones: una nueva composición titulada "Phantom Engineer" (posteriormente regrabada y publicada con el nombre de "It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry"), "Sitting on a Barbed Wire Fence" y "Like a Rolling Stone". Se desempeñaron varios intentos de grabar "Phantom Engineer" y "Sitting on a Barbed Wire Fence" antes de que Dylan centrara su atención en "Like a Rolling Stone".
Tras falsos comienzos, Dylan decidió usar un piano y un órgano en "Like a Rolling Stone". Kooper se ofrecería voluntario para tocar el órgano, y si bien Wilson dejó claro que Kooper no tenía experiencia en tocar el instrumento, al final le permitió participar en la grabación. Kooper se mostró tan incierto que tocó por detrás del ritmo para escuchar primero los cambios en éste. Tras grabar una toma completa, "se trasladaron a la cabina para oírlo de nuevo", diría Kooper. Durante la escucha, y tras ser de su agrado el resultado, Dylan preguntó a Wilson si podían subir el sonido del órgano en la mezcla.
Todo lo grabado el 15 de junio fue finalmente rechazado, aunque preparó el escenario para las siguientes sesiones. Dylan y su banda volvieron al estudio A el siguiente día. De forma virtual, la sesión al completo estuvo dedicada a "Like a Rolling Stone", con Kooper tocando de nuevo el órgano. La cuarta toma fue finalmente seleccionada como toma maestra, si bien Dylan y la banda volvieron a grabar once tomas nuevas antes de escuchar los resultados de la grabación en la cabina del estudio.
Si bien "Like a Rolling Stone" podía ser seleccionada como single, Dylan decidió al final incluirla en su próximo trabajo. Debido a la escasez de nuevo material, Dylan pasaría un mes en su nueva casa de Byrdcliffe, cerca de Nueva York, escribiendo nuevas canciones.
Cuatro días después del Newport Folk Festival, el 29 de julio de 1965, Dylan volvió al estudio A para reanudar el trabajo de su siguiente álbum. Apoyado por la misma banda que participó en las anteriores sesiones (el pianista Paul Griffin sería recluido para el resto de las grabaciones), Dylan encontró un problema al desligarse el productor Tom Wilson del trabajo en el álbum. De forma inmediata, fue reemplazado por el productor de Columbia Bob Johnston. Al llegar a las grabaciones de Highway 61 Revisited, Johnston llevó consigo a un nuevo ingeniero, Mike Figlio, quien previamente había trabajado en el tema "I Left My Heart in San Francisco", de Tony Bennett.
La primera sesión fue dedicada a tres canciones. Tras experimentar con distintos acordes y tempos, se produjeron tomas maestras de "Tombstone Blues", "It Takes a Lot To Laugh, It Takes a Lot To Cry" y "Positively 4th Street". "Tombstone Blues" e "It Takes a Lot To Laugh, It Takes a Lot To Cry" fueron incluidas en el álbum, mientras "Positively 4th Street" fue editada de forma exclusiva como single.
Al día siguiente, Dylan y su banda volvieron al estudio A para grabar otras tres canciones. Se produjo una toma maestra de "From a Buick 6", finalmente incluida en el álbum, aunque la mayor parte de la sesión de grabación fue dedicada a "Can You Please Crawl Out Your Window?". Dylan se mostró insatisfecho con los resultados, y descartó la canción para otro día; sería regrabada de forma eventual meses más tarde. Una toma alternativa procedente de las sesiones de Highway 61 Revisited fue publicada en single, llevando el título de "Positively 4th Street". De forma adicional, una toma alternativa de "From a Buick 6", con una introducción de harmónica, fue publicada accidentalmente en algunas ediciones en estéreo del álbum.
Durante los dos siguientes días, Dylan pasó cierto tiempo escribiendo las seis canciones restantes que conformarían el álbum, en cuya grabación el bajista Russ Savakus fue reemplazado por Harvey Brooks.El 2 de agosto de 1965, se llevó a cabo una nueva sesión de grabación en el estudio A, con Sam Lay en la batería. "Highway 61 Revisited", "Just Like Tom Thumb's Blues", "Queen Jane Approximately" y "Ballad of a Thin Man" fueron grabadas de forma satisfactoria, siendo seleccionadas tomas maestras para el álbum.
El 4 de agosto de 1965 se desarrolló la última sesión de grabación, nuevamente en el estudio A. Gran parte de la sesión fue dedicada a "Desolation Row", finalmente grabada con dos guitarras. Según Kooper y Johnston, el guitarrista Charlie McCoy se desplazó hasta Nueva York para acompañar a Dylan en el tema. Se grabaron siete tomas, con la seis y la siete fusionadas en una única toma maestra finalmente incluida en el álbum. Una toma de "Tombstone Blues" fue también grabada, pero no reemplazó a la toma maestra grabada en la sesión anterior.
Canciones descartadas
"Positively 4th Street" fue grabada durante las sesiones de Highway 61 Revisited, pero finalmente no fue incluida en el álbum. La canción sería seleccionada como el single sucesor de "Like a Rolling Stone", entrando en los diez primeros puestos de las listas a ambos lados del Atlántico.
"Can You Please Crawl Out Your Window?" fue finalmente grabada en noviembre con una banda diferente, the Hawks (posteriormente renombrados como The Band). Una de las tomas grabadas durante las sesiones de Highway 61 Revisited sería accidentalmente editada, aunque al poco tiempo sería eliminada.
"Sitting on a Barbed-Wire Fence", tema grabado en las sesiones del álbum Bringing It All Back Home, fue de nuevo intentada para Highway 61 Revisited, aunque finalmente omitida. La toma maestra grabada durante las últimas sesiones vería la luz en The Bootleg Series Volumes 1-3 (Rare & Unreleased) 1961-1991. Otra canción descartada del álbum fue "Lunatic Princess Revisited (Why Should You Have to Be so Frantic?)".
Las siguientes canciones, omitidas de Highway 61 Revisited, fueron grabadas durante dichas sesiones y publicadas en The Bootleg Series Vol. 7: No Direction Home: The Soundtrack:22
"It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry" – 3:33
Toma alternativa grabada el 15 de junio de 1965
"Tombstone Blues" – 3:34
Toma alternativa grabada el 29 de junio de 1965
"Just Like Tom Thumb's Blues" – 5:42
Toma alternativa grabada el 2 de agosto de 1965
"Desolation Row" – 11:44
Toma alternativa grabada el 29 de junio de 1965
"Highway 61 Revisited" – 3:38
Toma alternativa grabada el 2 de agosto de 1965
Resultados
Años después de su publicación, Dave Marsh escribió que Highway 61 Revisited era "uno de los mejores álbumes de Dylan, y uno de los mayores logros en la historia del rock'n'roll". Encuestas desarrolladas en años recientes demuestran que el álbum sigue fijo en lo alto del panteón del rock. En 1995, Highway 61 Revisited fue nombrado el quinto mejor álbum de todos los tiempos en una encuesta producida por la revista Mojo.26 En 1998, los lectores de la revista Q emplazaron a Highway 61 Revisited en el puesto #57 de los mejores álbumes.27 En 2001, la cadena de televisión VH1 emplazó el álbum en el número 22.28 En 2003, la revista musical Rolling Stone colocaría a Highway 61 Revisited en el puesto #4,mientras los temas "Like A Rolling Stone", "Desolation Row" y "Highway 61 Revisited" se alzarían hasta los puestos #1, #185 y #364 respectivamente en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.
Reconocido como una influencia masiva en los contemporáneos de Dylan, su publicación coincidió con los éxitos comerciales de singles como "Like a Rolling Stone" y "Positively 4th Street", brindándole una nueva audiencia.
Lista de canciones
Todos los temas compuestos por Bob Dylan.
Cara A
"Like a Rolling Stone" – 6:13
"Tombstone Blues" – 5:58
"It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry" – 4:09
"From a Buick 6" – 3:19
"Ballad of a Thin Man" – 5:58
Cara B
"Queen Jane Approximately" – 5:31
"Highway 61 Revisited" – 3:30
"Just Like Tom Thumb's Blues" – 5:31
"Desolation Row" – 11:21
Personal:
Bob Dylan: voz, guitarra, armónica y piano
Mike Bloomfield: guitarra
Harvey Brooks: bajo
Bobby Gregg: batería
Paul Griffin: órgano y piano
Al Kooper: órgano y piano
Sam Lay: batería
Charlie McCoy: guitarra
Frank Owens: piano
Russ Savakus: bajo
Aquí os dejo el single "Like a Rolling Stone" para escuchar:
Ya se van sabiendo más datos concretos. Bob Dylan, que acaba de cumplir 71 años, ha pasado todo el mes de febrero encerrado en un estudio junto a su banda de directo para grabar lo que será su disco número 35. Es lo que afirma la revista Isis, siempre bien informada en temas dylanitas.
Según cuentan, el disco ha sido grabado durante dos meses en Groove Masters, un estudio privado propiedad del músico Jackson Browne, situado en Santa Mónica. El mismo sitio donde grabó sus últimos discos Together through life y Christmas in the heart . Hasta ahora lo poco que sabíamos era lo que se le había escapado a David Hidalgo, guitarrista de Los Lobos, presente en la grabación. “Es sorprendente cómo conserva la creatividad", explicó Hidalgo al periódico estadounidense Aspen Times, donde también habló de la importante influencia latinoamericana que tendría el nuevo trabajo. “Cuando le mostré la tres guitar [guitarra cubana de tres cuerdas dobles: seis en total], dijo: 'Guau, ¿qué es esto?'. Y le gustó cómo sonaba. Así que la meteremos en el disco”, dijo el músico.
Para evitar más filtraciones de este tipo los directivos de Sony y algunos periodistas de la edición estadounidense de ROLLING STONE que han escuchado el disco han tenido que firmar una cláusula de confidencialidad hasta que el disco se publique, posiblemente en septiembre de este año.
Hace 72 años el mundo dio la bienvenida a Robert Allen Zimmerman conocido en la música como Bob Dylan, personaje nacido de la mente del mismo Robert. Compositor, cantante y poeta estadounidense que tiene para presumir cinco décadas de carrera, con un inicio como cronista informal de los conflictos estadounidenses, conflictos que lo llevaría a crear himnos en los años 60 en una época de lucha. La influencia que Dylan ha dado en la música popular contemporánea es incalculable, abarcando varios estilos desde el folk al country, desde el blues al rock.
Parece que Levon Helm no guardaba una buena relación con sus compañeros de The Band pero sí con Bob Dylan, con el que tocó como parte de la banda de acompañamiento en 1965 y 1966. Un período crucial en el que el compositor hizo la polémica transición del folk al rock eléctrico.
Dylan ha sentido mucho su muerte por cáncer el pasado 19 de abril y ha escrito una escueta, pero emocionante nota en su página web, recordando a su amigo. Es ésta:
“Fue íntimo amigo mío hasta el final, uno de los últimos verdaderos y grandes espíritus de mi generación o de cualquier otra. Es tan triste hablar de esto. Todavía recuerdo el día que lo conocí y el último día que lo vi. Venimos de muy lejos y hemos pasado muchas adversidades juntos. Voy a echarlo de menos, como estoy seguro de que otros muchos también”.
El primer disco de Bob Dylan, llamado como él, salió publicado un 19 de marzo de 1962, y no se parecía en nada a la música popular que estaba sonando en ese momento. Lo que estaba de moda era el twist, y las 11 primeras canciones que aparecían en la lista de Billboard así lo atestiguan, en todas ellas aparecía la palabra twist por algún lado: Dear lady twist, de Gary U.S. Bonds; Twisting’ the night away, de Sam Cooke; Hey, let’s twist, de Joey Dee and the Satrlighters; Twisting postman, de las Marvelets; y Alvin twsit, de los Chipmunks. Además, un nuevo grupo de California, los Beach Boys, alcanzaban el puesto número 77 de la lista, con su primer single, Surfin. Para la mayoría de los estadounidenses, los Kingston Trio eran la encarnación de la música folk. Su limpia y dulce versión de Where have all the flowers gone?, de Peter Seeger, alcanzó el puesto número 25 en las listas. Dylan también era un gran fan de Seeger, pero su voz no tenía nada en común con la del trío de California. El cantautor de Minnesota, que entonces tenía 20 años, había estado tocando en los bares de Nueva York durante un año, interpretando canciones folk con su ya característica voz nasal, y por aquel entonces parecía completamente imposible que llegara a sonar en la radio. Fue un ejecutivo de Columbia, John Hammond, el primero que descubrió el enorme potencial de Dylan. Hammond, que entonces tenía 51 años y se había hecho famoso por descubrir a Billie Holiday y muchas otras leyendas del jazz, conoció a Dylan mientras tocaba la armónica para una sesión de grabación de la cantante folk Carolyn Hester. “Estábamos todos sentados alrededor de la mesa de la cocina de mi apartamento”, le explicó Helster al biógrafo de Dylan, Howard Sounes, en su libro Down the highway: The life of Bob Dylan. “Bob comenzó a tocar la harmónica, Jon se giró y no pudo apartar su mirada del joven cantautor”. Su interés fue en aumento cuando descubrió que él mismo escribía sus canciones. Justo en aquella época, Dylan actúo de telonero para los Greenbriar Boys y se ganó una crítica muy positiva en The New York Times, firmada por el escritor pop Robert Shelton. Hammond no necesitó nada más para convencerse, y así, el 25 de octubre de 1961 Dylan firmó un contrato de cinco años con Columbia. Al mes siguiente, Dylan entró en el estudio de grabación para grabar su primer álbum. Lo hizo todo en seis horas (repartidas en dos días) y costó unos 300 euros (400 dólares, aproximadamente). “Sentí una emoción de violencia y rabia que me recorría el cuerpo”, dijo Dylan. “Yo simplemente toqué la guitarra, la armónica, canté todas esas canciones y ya está. Mr. Hammond me preguntó si quería repetir algún tema y yo le dije que no. No puedo soportarme a mi mismo cantando dos veces seguidas el mismo tema. ¡Eso es terrible!”, afirmó Dylan.
Bob Dylan ya está en el estudio. Así lo afirma David Hidalgo, guitarrista de Los Lobos, que ha acompañado al músico, de 70 años, en sus últimos discos. "Es sorprendente cómo conserva la creatividad", cuenta Hidalgo al periódico estadounidense Aspen Times. Según sus declaraciones, el nuevo disco de estudio de Bob, número 35 de su carrera, saldrá a la luz a finales de año. Y tendrá influencias latinoamericanas. "Cuando le mostré la tres guitar (guitarra cubana de tres cuerdas dobles: seis en total), dijo: "Guau, ¿qué es esto?'. Y le gustó cómo sonaba. Así que la meteremos en el disco", continúa en multiinstrumentista. Dylan, inagotable, ha sido recientemente homenajeado con un disco de 75 versiones auspiciado por Aministía Internacional, Chimes of freedom.